miércoles, 22 de mayo de 2013

Maka hannya haramita shingyo

"El camino es como un pájaro que vuela en el viento sin dejar huella tras de sí.." Osho



zendo de la Bahía anticipando la práctica del sutra Maka Hannya Haramita Shingyo


Prajñāpāramitā en el budismo, significa "la perfección de la (trascendente) Sabiduría".
La palabra Prajñāpāramitā combina las palabras en sánscrito prajñā ("sabiduría") con paramita ("perfección"). Prajñāpāramitā es un concepto central en el budismo Mahayana y su práctica y la comprensión se toman como elementos indispensables del Camino del Bodhisattva.
La práctica de Prajñāpāramitā se explica y se describe en el género de los sutras Prajnaparamita, que varían mucho en longitud y exhaustividad.
Los sutras Prajnaparamita sugieren que todas las cosas, incluyendo a uno mismo, aparecen como formas de pensamiento (construcciones conceptuales). Algunos estudiosos creen que los primeros sutras Mahayana eran del tipo Prajñāpāramitā.

                                                                        Nagarjuna



"El budismo está basado en las enseñanzas del Buda. Por esta razón, las palabras expuestas por el Buda Shakyamuni tienen absoluta autoridad y los sutras son colecciones de sus sermones.

"Sutra" es una palabra en sánscrito que se refería en brahmán a aquellas sagradas escrituras en las que toda clase de enseñanzas y reglamentos eran registrados. Esta palabra no es exclusiva del budismo y originalmente significaba "hilo" o "cuerda".

Después de la muerte del Buda Shakyamuni, sus enseñanzas fueron transmitidas de persona a persona por sus discípulos; sin embargo, estos discípulos, preocupados por los cambios paulatinos del contenido de sus enseñanzas, se reunieron en un consejo para recopilar, organizar y corregir los registros orales de las enseñanzas del Buda.

En este consejo, Mahakashapa (el sucesor del Buda), tuvo un papel relevante. Los sutras fueron corregidos confiando en la memoria de Ananda, que era el que poseía la mejor memoria de entre los grandes discípulos del Buda; y los preceptos, corregidos confiando en la memoria de Upali, que se decía había sido preeminente en la práctica de los mismos entre los grandes discípulos del Buda. Estos registros, fueron compilados por un gran número de los discípulos del Buda, que podían de esta manera, comprobar y verificar lo que había sido oído como las enseñanzas del Buda y dar su consentimiento.

Finalmente, se hicieron estudios y comentarios sobre los sutras y los preceptos, a lo que se denominó "sastras". El término que se dio para englobar estas tres cosas (sutras, preceptos y sastras) es "Tripitaka", o "tres cestas", en otras palabras, contenedores en los que los sutras, preceptos y sastras, son almacenados.
Más tarde, la cantidad total de literatura budista se volvió tan extremadamente extensa, que por esta razón se refiere a ella como "Canon budista completo”."

fuente: www.global.sotozen-net.or.jp



El Sutra es un compendio de numerosos volúmenes que finamente se resumieron. Esta escrito en sánscrito, en chino y en japonés. Es la esencia de la más grande sabiduría, la practica inigualable del Gran Dharma de Budha.

Este sutra trata varios puntos fundamentales en la Vía de Budha; la inmaterialidad de los fenómenos, la vacuidad. Desde el punto de vista del zen, y del budismo en general, cualquier fenómeno que aparece en la existencia esta sometido a la impermanencia, por lo que ningún fenómeno tiene una sustancia real y permanente, por lo tanto carecen de sustancia, son vacuos.

La Practica de la Gran Sabiduría , la manifestación de la verdadera naturaleza del ser humano, Zazen.

El No-ego, No-yo, Mushotoku, donde no hay ni lengua, ni oído, ni ojo, ni nariz, ni piel, ni consciencia, ni no consciencia

El espíritu del Bodhisatva que ayuda a todos los seres sensibles a cruzar a la otra orilla, el nirvana.






El texto transcrito en nuestro grafismo, con la g pronunciada gue y la j que se pronuncia ye, puedes reconocerlo escuchándolo y leyéndolo al mismo tiempo.


KAN JI ZAI BO SATSU - GYO JIN HAN NYA HARAMITA JI - SHO KEN GO ON KAI KU - DO I SSAI KU YAKU - SHA RI SHI - SHIKI FU I KU - KU FU I SHIKI - SHIKI SOKU ZE KU - KU SOKU ZE SHIKI - JU SO GYO SHIKI - YAKU BU NYO ZE - SHA RI SHI - ZE SHO HO KU SO - FU SHO FU METSU - FU KU FU JU - FU SO FU GEN - ZE KO KU CHU - MU SHIKI MU JU SO GYO SHIKI.

MUGEN NI BI ZE SHIN I - MU SHIKI SHO KO MI SOKU HO - MU KEN KAI NAI SHI MU I SHIKI KAI - MU MU MYO YAKU MU MU MYO JIN - NAI SHI MU RO SHI YAKU MU RO SHI JIN - MU KU SHU METSU DO - MU CHI YAKU MU TOKU - I MU SHO TOKU KO - BO DAI SAT TA - E HANNYA HARAMITA KO - SHIN MU KE GE MU KE GE KO - MU U KU FU - ON RI ISSAI TEN DO MU SO.

KU GYO NE HAN - SAN ZE SHO BUTSU - E HANNYA HARAMITA KO - TOKU A NOKUTA RA SAN MYAKU SAN BODAI KO CHI - HANNYA HARAMITA -ZE DAI JIN SHU - ZE DAI MYO SHU - ZEMU JO SHU - ZE MU TO DO SHU - NO JO ISSAI KU - SHIN JITSU FU - KO KO SETSU HANNYA HARAMITA SHU - SOKU SETSU SHU WATSU.

GYA TEI GYA TEI - HA RA GYA TEI- HARA SO GYA TEI - BO JI SO WA KA HAN NYA SHIN GYO


Sutra del Corazón de la Gran Perfecta Sabiduría

Avalokiteshvara Bodhisattva, cuando al practicar profundamente el prajna paramita, claramente vió que todos los cinco agregados son vacuidad y así se alivió de todo sufrimiento. Shariputra, la forma no difiere de la vacuidad, la vacuidad no difiere de la forma. La forma en sí misma es vacuidad, vacuidad en sí misma es la forma. Sensaciones, percepciones, formaciones y conciencia son también así. Shariputra, todos los dharmas están marcados por la vacuidad: ellos no surgen ni cesan, no son puros ni impuros, no crecen ni disminuyen. Por eso, dada la vacuidad, no hay forma, no sensación, no percepción, no formación, no conciencia; no ojos, no oídos, no nariz, no lengua, no cuerpo, no mente; no vista, no sonido, no olor, no gusto, no tacto; no objeto de la mente; no reino de la vista...no reino de la mente, conciencia. No hay ignorancia ni extinción de la ignorancia...no vejez ni muerte, no extinción de la vejez y muerte; no sufrimiento, no causa, no final, no camino; no conocimiento y no atención. Con nada que alcanzar, un bodhisattva confía en prajna paramita, y así la mente está sin obstáculo. Sin obstáculo no hay miedo. Lejos, más allá de todas las visiones invertidas, uno realiza el nirvana. Todos los buddhas del pasado, presente y futuro confían en prajna paramita y de este modo alcanzan la inalcanzable, completa, perfecta iluminación. Por ello reconocemos el prajna paramita como el milagroso, gran mantra, el brillante gran mantra, el supremo mantra, el incomparable mantra, que remueve todo sufrimiento y es cierto, no es falso. es así que nosotros proclamamos el mantra prajna paramita, el mantra que dice: "Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha"


"...si bien es un canto (sutra) sacro no se trata de ensalzar las emociones pectorales sino las emociones ventrales próximas al centro de equilibrio físico del cuerpo humano.
Se canta 3 veces, cada vez más rápida que la anterior. A la 3ª vez puede percibirse emociones puras.
(Y luego sentirse con todo el "cuerpo del Buda")
Este sutra se recita en la postura de zazen y el ritmo tiene que ver con lo que explico seguidamente:

Zazen reafirma la condición esencial del saber: amén de muchas ondas cerebrales que se estimulan, lo principal quizás sea que “desarrolla el cerebro primitivo, tálamo e hipotálamo” y las energías del cuerpo se resumen en el hara o centro de gravedad del cuerpo, bajo el ombligo… ¿el centro de lo instintivo?  Por ello en esta escuela Soto Zen, de lo que se trata es de uno aprender a “pensar” -ser y estar- centrado en el núcleo de nuestra existencia. " extracto del blog shikantaza

domingo, 12 de mayo de 2013

Shikantaza - Ku

Shikantaza: Sólo sentarse.

Se cree que el término que se ha utilizado por primera vez por el maestro de Dogen Zenji, literalmente significa "nada más que (shikan) con precisión (da-ta) sentado (za)".
En otras palabras Dōgen Zenji indica, "hacer zazen todo corazón "o" sentado solamente ".
Shikantaza implica" sólo sentarse "(...) 

El autor Steve Hagen describe la palabra japonesa en 4 partes:

1) Shi significa tranquilidad.
2) Kan significa conciencia.
3) Ta significa ubicarse exactamente en el lugar correcto.
4) Za significa sentarse.

                                                                                       posteado por Patriarcas del Zen


Shikantaza ("sólo sentarse") con espíritu mushotoku (sin meta, sin propósito, sin búsqueda de resultados) significa que el zazen dirige nuestra vida y es su centro. Por eso no es bueno mezclar shikantaza con las nubes mentales. No es posible dejar de pensar durante el zazen, no se puede estar siempre en concentración absoluta: a veces se piensa, a veces se observa. Cuando los pensamientos afloran, hay que dejarlos pasar de largo. Hishiryo es el pensamiento infinito, el pensamiento cósmico, no el de las pequeñas cosas sino el que incluye todo el cosmos.




En pocas palabras, hacer zazen es dejar de hacer todo, ponerse frente a la pared y sentarse, sólo ser uno mismo que es sólo el Ser. Cuando hacemos zazen, deberíamos abstenernos de hacer todo, sin embargo, como somos humanos, empezamos a pensar, nos involucramos en un diálogo con los pensamientos de nuestra mente. 

Una vez que percibes que estás pensando cuando no deberías estar haciendo nada y vuelves al zazen, los pensamientos que aparecían de forma tan clara, como imágenes en una pantalla de televisión, desaparecen de repente, como si hubieses apagado la televisión. Queda sólo la pared ante ti. Por un instante..es esto.
Esto es zazen. Sin embargo, los pensamientos de nuevo surgen por sí mismos. Nuevamente retornas a zazen y desaparecen. Simplemente repetimos esto, llamado kakusoku "deshacerse de cuerpo y mente" (conciencia de la realidad, despertarse)

El punto más importante es repetir este kakusoku millones de veces. Es de esta forma como deberíamos practicar zazen. Si practicamos de esa forma no podremos dejar de percibir que nuestros pensamientos realmente no son más que secreciones del cerebro. Así como nuestras glándulas salivales producen saliva o nuestros estómagos producen jugos gástricos, de la misma forma nuestros pensamientos no son nada más que secreciones cerebrales. Sin embargo generalmente la gente no entiende esto. Cuando pensamos: "Yo lo odio", odiamos a la persona, olvidando que el pensamiento es simplemente una secreción. El odio ocupa nuestra mente, tiranizándola. Cuando amamos a alguien somos arrastrados por nuestro apego a esta persona, nos convertimos en esclavos de ese amor. Esto es la fuente de todos nuestros problemas.

Por ejemplo, nuestro estómagos liberan jugos gástricos para digerir la comida. Si liberan demasiados no es bueno, podemos desarrollar una úlcera o incluso un cáncer de estómago. Nuestros estómagos liberan jugos gástricos para mantenernos vivos, pero en exceso son peligrosos. Hoy en día las personas sufren de un exceso de secreciones cerebrales y se permiten ser dominados por estas secreciones. Esta es la causa de nuestros errores. En realidad los diversos pensamientos que surgen en nuestras mentes son apenas un escenario de la vida del Sí mismo. Este escenario existe sobre el terreno de nuestra Vida. Como dije anteriormente, no deberíamos estar ciegos, inconscientes de este escenario.

Zazen tiene una visión de todas las cosas como escenario de Vida del Si mismo. 


                                                          Templo Zen Shobogenji



En antiguos textos zen se hace referencia a eso como hochino fuko (el escenario de la tierra original).
No es que nos volvamos a la Vida-universal como resultado de nuestra práctica. Todos y cada uno de nosotros recibe y vive esta Vida universal. Somos uno con el universo entero, sin embargo no lo manifestamos como siendo el universo en el verdadero sentido. Puesto que nuestra mente está discriminando percibimos sólo las extremidades de las secreciones. Cuando hacemos zazen dejamos los pensamientos y entonces los pensamientos caen. Aquello que surge en nuestras mentes desaparece. Ahí la Vida universal se manifiesta.

Dogen Zenji llamaba a esto shojo-no-shu (práctica del despertar). La Vida-universal es el despertar. 
Basados en esto practicamos siendo el universo entero. A esto también se le llama shusho-ichinyo (practicar y despertar son solo una cosa)

Todos preferimos la felicidad al infortunio, el paraíso al infierno, la supervivencia a la muerte inmediata. 
Estamos así dividiendo siempre la Realidad, dividiéndola en algo bueno y algo malo, algo que nos gusta y algo que no nos gusta. De la misma forma discriminamos entre satori e ilusión, y luchamos para alcanzar
el satori. Sin embargo, la realidad del universo está mucho más allá de esta actitud de aversión y de apego. 

Cuando nuestra actitud es "cualquiera que sea", "lo que quiera que sea", "dondequiera quiera que sea", entonces manifestamos el universo entero.

En primer lugar, la actitud de tratar de ganar alguna cosa es de por sí inestable. Cuando se lucha para ganar el satori, estás indiscutiblemente engañado, porque quieres escapar de un estado de ilusión.
Dogen Zenji enseñó que nuestra actitud debe ser de práctica y trabajo diligentes en cualquier situación, sea cuál sea.  Si caemos en el infierno, atravesamos el infierno; esa es la actitud más importante que hay que adoptar. Si encontramos infelicidad, debemos trabajarla con sinceridad. Tan solo siéntate en la Realidad de la Vida, viendo paraíso e infierno, alegría y desgracia, vida y muerte, con los mismos ojos. No importa la situación, nosotros vivimos la vida del Si mismo
Debemos sentarnos inmóviles sobre este principio. Esto es esencial; es esto lo que significa "volverse uno con el universo". Si dividimos el universo en dos, luchando para alcanzar el satori y escapar de la ilusión, no somos el universo entero. Felicidad e infelicidad, satori e ilusión, vida y muerte; veámoslo todo con los mismos ojos. En cada situación el Si mismo vive la vida del Si mismo -ese si mismo debe hacerse por sí mismo. Esta Vida-universal es el lugar hacia el que retornamos.

Del libro Shikantaza. Una introducción a zazen
de Kosho Uchiyama 
extracto del blog Huellas del Zen

Algo de El canto del inmediato satori: Shodoka

"No hay falta ni felicidad
ni pérdida ni ganancia.
En la paz de esa extinción absoluta
no debemos buscar nada."
...

"Andar es también el Zen,
sentarse es también el Zen.
Que se le hable o que se esté silencioso,
que se mueva o que se le deje inmóvil,
el cuerpo permanece siempre en paz.
Incluso si se encuentra frente a una espada
el espíritu permanece tranquilo.
Incluso si se encuentra frente al veneno,
el espíritu permanece imperturbable."

...

"No buscar la verdad
no cortar las ilusiones.
Ya que yo comprendo claramente
que estos dos elementos
son ku, informes.
La no forma no es ni ku ni no-ku,
es la verdadera forma del Buda.
El espejo del espíritu es puro
y nada puede llegar a oscurecerlo;
por su pureza y claridad,
refleja a todo el universo."
...

"La verdad del Zen
no tiene necesidad de ser defendida.
Del mismo modo el origen de las ilusiones,
él también, es ku.
Pero cuando los dos puntos de vista
de existencia o no-existencia
son abandonados,
el mismo no-ku se convierte en ku"


"Venimos sin nada y nos marchamos sin nada.
Cuando nacemos no poseemos nada, cuando morimos no nos llevamos nada.
Cuando entramos al dojo, no tenemos que llevar nada.
Cuando hacemos zazen lo abandonamos todo.
Zazen no consiste en concentrarse en algo: algunos consideran que es un buen momento para pensar, para meditar sobre los propios problemas.
No hay que tener meta en la práctica de zazen.
Después de zazen, cuando salís, ya no tenéis nada:ese es el regalo del zazen!..."

Extracto: El canto del inmediato satori-Yoka Daishi
Traducido y comentado por Taisen Deshimaru Roshi.





En el Hannya Shingyo se dice que los fenómenos no difieren de ku, la verdad cósmica, y de igual manera,
que ku no difiere de los fenómenos. Ku no significa el vacío, la nada; es la existencia sin noúmeno.
Es jyakumetsu, que se traduce por "paz de la extinción absoluta" o aniquilación total de las pasiones. En realidad es muy difícil de expresar. Significa serenidad, calma, ausencia de dualidad. Es la existencia humana considerada desde el punto de vista de la verdad cósmica ku: vida de una seta en la tierra o de una estrella entre millones de estrellas, sin mucha importancia, como cualquier existencia, sigue el sistema cósmico.

Durante zazen ya no hay beneficio ni pérdida, ni felicidad ni desgracia, sino sólo concentración en la postura, en la respiración, en el abandono de los pensamientos conscientes, de la voluntad y de las ilusiones.



"El concepto de shunyata (en sánscrito), o ku (en japonés), ha sido traducido indistintamente como latencia, insubstancialidad, vacío y también como lo insondable.

Una de las primeras expresiones detalladas de esta idea proviene del erudito budista Nagarjuna, quien vivió en la India entre 150 y 250 de n. e. Nagarjuna creía que ese estado que se describe en este concepto como "ni existencia ni no-existencia," expresaba la naturaleza de todas las cosas. Sin embargo, la índole paradójica de esta idea es un tanto extraña a la lógica dualista Occidental y ha contribuido a estereotipar al Budismo como una filosofía mística, aislada, que ve al mundo como un gran ensueño. No obstante, las implicaciones de ku son mucho más sensatas y, de hecho, son consistentes con los descubrimientos de la ciencia contemporánea.

La Física moderna en su intento por descubrir la esencia de la materia, ha llegado a una descripción del mundo que es muy cercana a la de Nagarjuna. Lo que los científicos han descubierto es que no hay alguna "cosa" real, fácilmente reconocible como principio fundamental de la materia. Las partículas subatómicas, base del mundo físico que habitamos, parecen oscilar entre los estados de la existencia y la no-existencia. En lugar de alguna "cosa" inmutable en un lugar en particular, encontramos sólo indicios cambiantes y probabilidad. En este nivel, el mundo es en realidad un lugar sumamente fluido e impredecible, esencialmente sin sustancia.  Es esta naturaleza insustancial de la realidad la que describe el concepto de ku.

Ku también explica el potencial latente inherente a la vida. Consideremos como, cuando somos avasallados por una poderosa emoción como la ira, Esta se expresa por sí misma en todo nuestro ser: nuestra expresión  es destellante, la voz se levanta, el cuerpo se tensa y así por el estilo. Cuando nuestro temperamento se enfría, la ira desaparece. Qué sucedió con ella? Sabemos que la ira existe todavía en algún lugar dentro de nosotros, pero hasta que algo provoque nuestra ira de nuevo, no podemos encontrar evidencia de su existencia. Para efectos objetivos, la ira ha dejado de existir. Los recuerdos son otro ejemplo; no somos conscientes de su existencia hasta que de repente emergen a nuestra conciencia. El resto del tiempo, como ocurre con la ira, los recuerdos están en un estado de latencia o ku: existen y a la vez no existen.

De la misma manera, la vida (en todas sus manifestaciones) contiene posibilidades y un vasto potencial que no siempre son notorios o evidentes, pero que, al darse las circunstancias adecuadas, pueden hacerse manifiestos. Este potencial infinito es, de hecho, la naturaleza misma de la vida.

Por lo tanto, la noción de ku nos ayuda a darnos cuenta de que, a pesar de cómo podamos percibir las cosas: a la gente, las situaciones, las relaciones, nuestras propias vidas; nada de esto es inmutable sino dinámico, todo evoluciona y cambia constantemente. Todo está imbuido de potencial latente el cual puede hacerse manifiesto en cualquier momento. Incluso la situación aparentemente más desesperanzada contiene posibilidades asombrosas dentro de sí.

Es muy natural para nosotros aplicar todo tipo de definiciones a las personas, a las situaciones y a nosotros mismos, con objeto de que el mundo tenga sentido. A menos que tengamos cuidado acerca de la naturaleza de nuestros pensamientos y opiniones, nos veremos atrapados en una forma de ver las cosas muy estrecha y a menudo negativa: "El no es una persona agradable," "Yo no puedo relacionarme bien con los demás," "Nunca habrá paz en el Medio Oriente." Tan pronto como decidamos acerca de algo en este sentido, nosotros mismos estamos imponiéndonos una limitación, negando la entrada a las posibilidades de crecimiento y desarrollo.

Pero cuando elegimos ver las cosas en términos de su positivo potencial infinito, nuestros pensamientos y acciones se convierten en una influencia constructiva que ayuda a crear las condiciones para que ese potencial se haga realidad. Debido a la íntima interconexión de todas las cosas, cada uno de nosotros, a cada momento, tiene un profundo impacto en la realidad de la vida que compartimos. La forma en que discernimos las cosas tiene un efecto concluyente sobre la realidad. Darnos cuenta de esto nos posibilita a actuar con la confianza de que nosotros podemos moldear la realidad con repercusiones muy positivas.

La más constructiva de las perspectivas es creer en el ilimitado potencial positivo inherente a toda vida. El Budismo llama a este potencial, que es la verdadera naturaleza de la vida, "Budeidad." Nichiren le definió como Nam-myojo-rengue-kyo. Nichiren alentó a sus seguidores a invocar este mantra con la firme convicción de que de este modo se está haciendo conexión con el potencial latente de la Budeidad, tanto en ellos mismos, como en las circunstancias de las cuales son parte. "

extracto de archivos de budismo de Sergio Carlos Spinelli


"A menos que veas nada, nada puede ser visto" Satyaprem

viernes, 3 de mayo de 2013

La postura de zazen: el cuerpo nos habla


El por qué de la postura del loto (padmasana) y las recomendaciones para sentarse en esta postura evitando hacerse daño.

"En la práctica descubrimos como vivimos, como somos y nos cuestionamos a través de las dificultades
que encontramos en la postura de zazen.

Cuidemos los detalles porque todos los detalles son interdependientes, y cualquier detalle que no coincide con la descripción nos revela algo de nuestra manera de ser. Nosotros mismos tenemos que descifrar nuestra manera de ser y de vivir. La postura de zazen es un revelador."

"Cuando realmente ponemos atención en lo que sucede con nuestro cuerpo (contracciones emocionales o hasta detectando las más ligeras tensiones) y le damos libertad para ser como es, este comienza a abrirse y la energía que generalmente permanece bloqueada aflora a la superficie" Joko Beck

El cuerpo se abre y nos habla...